martes, 2 de agosto de 2011

I love you, goodbye.

Que puedo decir? Eras la luz de cada uno de mis días, el motivo por el que más veces sonreía. Tu voz era mi paz, mi felicidad, mi alegría y mis fuerzas. Una simple foto nueva era capaz de hacerme sonreir por horas, sin explicación. Me dabas esa emoción de saltar por la toda la casa al verte aparecer en los Oscars con tu super vestido sensual, de andar gritando a las 10 de la mañana, porque apareciste con tus bebés y unas curvas que antes no existían. Me hacía tan feliz admirar a alguien como vos, era algo que me hacía sentir tan orgullosa. Me preguntaron que habías hecho de admirable, había escrito una super nota en este blog como respuesta. Todo era admirable, hasta cada palabra dicha.
Tu voz, no hay palabras para describir a los lugar que me llevaba tu voz. Esos susurros, esas notas altísimas que parecen durar horas, esos murmullos y sonidos extraños. Todo era una combinación adictiva, medio narcótica y estimulante.
Guardar trescientas, cuatroscientas fotos tuyas en un día, era algo normal. Editarlas, subirlas. Ponerte cara de vaquera, y a tu marido de Buzz Light Year, formaban parte de mi día a día, era tan normal.
Usar tus frases, tus videos, tus fotos, tus canciones para expresar estados de ánimos. Siempre había uno que me servía, que decía y mostraba todo lo que yo era incapaz de expresar.
Hablar horas de vos, escribir sobre vos, volver a hablar sobre vos. Era tan normal en mi vida, por Dios.
Pero esto no es normal. Apretar next cada vez que reconozco una de tus canciones. Dejar que se reproduzca solamente Lolita. No abrir todos esos videos que me mandan. Abandonar los grupos de fans, evitar tus fotos. No entrar por semanas a esa página que tanto amaba en busca de noticias tuyas. No es normal que yo ande cantando todos los días, canciones que no son tuyas. Podía pasar una vez, un ratito, un día, en una fiesta, pero por días? por semanas? Odio ver tus fotos. Te quité el puesto de fondo de escritorio, de fondo del celular, de display en MSN, de tus fotos pasando en el protector de pantalla. Por ahí sonrío con alguna, pero todas las otras me dan tantas ganas de llorar, de romper cosas. Odio que tu voz me haga sentir mal. Odio odiarla, odiarte. Es tan feo que algo que una vez ,me hizo tan bien ahora me haga tan mal.
Me enseñaste a soñar en grande, pero me quitaste las ganas de hacerlo.
Te quiero, no puedo dejar de hacerlo de un día para otro. Pero no estoy segura de querer seguir haciéndolo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario